
La grave situación energética y las crecientes necesidades económicas han llevado a muchas personas a preguntarse si es posible ahorrar dinero en sus facturas de calefacción, tratando de averiguar cuál es el sistema de calefacción más económico. En este artículo exploraremos las distintas opciones de calefacción disponibles en el mercado, analizando brevemente sus ventajas e inconvenientes.
Ventajas e inconvenientes de los principales sistemas de calefacción
Cada sistema de calefacción tiene sus pros y sus contras. La elección depende en gran medida de las necesidades personales, de las condiciones ambientales y de la eficacia del aislamiento de la vivienda donde se vaya a instalar el sistema. Veamos cuáles son las peculiaridades de cada sistema:
Calefacción de gas
La calefacción de gas es uno de los sistemas más comunes y es conocida por su capacidad para calentar habitaciones rápidamente. Sin embargo, la eficacia de un sistema de calefacción de gas es directamente proporcional a la calidad del aislamiento de la habitación y requiere una conexión a una red de gas natural, lo que puede acarrear importantes costes iniciales y de mantenimiento. Además, los precios del gas pueden variar mucho según el periodo, lo que influye mucho en los gastos mensuales.
Calefacción eléctrica
La calefacción eléctrica es fácil de instalar y no requiere una fuente de combustible independiente. Sin embargo, suele considerarse menos eficiente energéticamente que otros sistemas: las facturas pueden llegar a ser muy abultadas durante los meses de invierno.

Calefacción de pellets
La calefacción de pellets es respetuosa con el medio ambiente y utiliza pellets de madera u otra biomasa como combustible. Es conocida por su eficiencia energética, pero requiere una importante inversión inicial para adquirir una estufa adecuada (y muy eficiente). Además, es necesario gestionar el suministro de pellets.
Bomba de calor
Las bombas de calor son una solución innovadora para la calefacción doméstica, ya que utilizan la energía térmica del aire o del suelo para generar calor. Este sistema es muy eficiente y puede reducir considerablemente los costes de la factura de la luz. Sin embargo, la instalación de una bomba de calor puede resultar extremadamente cara.
Paneles solares térmicos
La energía solar es un recurso abundante y sostenible. Los paneles solares térmicos captan la energía solar para calentar el agua utilizada en radiadores o sistemas de calefacción por suelo radiante. Para que este tipo de calefacción ofrezca un ahorro significativo a largo plazo -a cambio de una inversión inicial muy considerable-, la casa debe ser energéticamente eficiente y estar situada en una zona adecuada.
Calefacción por infrarrojos
La calefacción por infrarrojos es un sistema innovador que utiliza la tecnología de ondas electromagnéticas para calentar directamente los objetos y las personas presentes, en lugar del aire circundante. Este enfoque difiere significativamente de los sistemas de calefacción más tradicionales, que, al calentar el aire, pueden provocar una mayor pérdida de calor y un importante derroche de energía.

¿Son realmente los infrarrojos el sistema de calefacción más económico?
Como hemos visto, la calefacción por infrarrojos se perfila como una solución muy eficaz y económica para la calefacción de espacios, tanto privados como industriales. Por lo tanto, en la mayoría de los casos, se puede afirmar que los infrarrojos son realmente el sistema de calefacción más económico si se compara la relación entre el consumo medio, los costes iniciales y la calidad de la calefacción.
- Eficiencia energética: no hay pérdidas de calor y el calor se distribuye uniformemente.
- Inmediato: basta un clic para obtener calor selectivo y, si es necesario, sólo en presencia de personas.
- Costes de instalación y mantenimiento reducidos: los paneles de infrarrojos son fáciles de instalar y no requieren complejas tuberías ni una costosa caldera.
- Control preciso de la temperatura: puede ajustar la temperatura según sus preferencias y las necesidades específicas de cada zona.
- Sin impacto negativo en la salud: los infrarrojos son una tecnología segura. Además, no reseca el aire y no levanta polvo ni alérgenos.
- Extremadamente versátil: los infrarrojos son muy adaptables y pueden utilizarse en una gran variedad de aplicaciones, incluso en exteriores.